Espacio para compartir reflexiones de la vida y la existencia. Para CRECER, para SENTIR y para EXPRESAR EMOCIONES, SENTIMIENTOS O simples PENSAMIENTOS. Anhelar es humano.
lunes, 29 de julio de 2013
Qué ha estado pasando?
Ha estado pasando que cambiamos de vida, de etapas, que seguimos nadando con el curso de la vida.
Por un lado, nos hemos enamorado, ha habido un cambio de radical de vida, del individualismo a la vida en pareja con todo lo que eso implica: cambios en el domicilio, cambios en el compartir, en la mezcla de espacios, en la necesidad de entendimiento mutuo...si ya era difícil "luchar" conmigo misma y con mis pensamientos, pues ahora es doblemente complicado con alguien que razona y actúa completamente diferente, siguiendo sus propias directrices. Y ahí estamos, jugando a querernos y a encontrarnos.
Ha sucedido también un cambio importante y radical de profesión, de actividad donde dirigir la energía vital y hemos comenzado la andadura de "Luz de Eruses", una pequeña consulta donde atendemos con Reiki, masaje metamórfico y demás terapias naturales, energéticas y alternativas a la medicina tradicional alopática.
Con motivo de esa nueva andadura, hemos estrenado página en Facebook y ése es otro de los motivos principales por lo que hemos quitado atención de este blog.
No olvido a la gente que me lee, que me quiere y que me sigue, por eso os invito a participar en la página de Facebook de "Luz de Eruses" y estad atentos que en breve sacaremos página web, donde espero aunar la faceta escritora y la faceta de las terapias, para fundirlas desde el corazón y formar UNA.
Mil abrazos desde el alma, y lamento haberos dejado tanto tiempo sin noticias.
Mucha Luz.
martes, 16 de octubre de 2012
Se dice que somos lo que pensamos…
Siempre he querido creer en esa idea, pero, por más que lo intentaba, aquello en lo que yo creía, no resultaba por materializarse.
Entonces, en un sueño, hallé la respuesta: no es sólo aquello que piensas o crees con tu mente consciente, sino aquello que existe en ese noventa por ciento de ti que se esconde bajo la superficie de tu ser, es decir, en tu subconsciente.
Así, aun cuando en mi parte consciente diga, por ejemplo: “Soy una mujer bella y hermosa y merezco respeto”, quizá exista una parte en mí marcada por experiencias pasadas que han grabado en mi diseño interior una afirmación enteramente opuesta… Así, aun cuando yo me esfuerce en repetirme conscientemente lo primero, la realidad física no me devolverá ese espejo, sino que, reflejará aquello que en el fondo de mi ser estoy realmente pensando.
Por eso, a día de hoy estoy plenamente convencida de que la frase “CREAS LO QUE CREES” tiene sentido y es enteramente cierta…el truco está entonces en saber primeramente QUÉ CREES, es decir, cuales son esas creencias inconscientes que te conforman, que diseñan y componen tu puzzle interno.
Si yo deseo vivir en abundancia, por ejemplo, y creo que merezco un trabajo feliz, que sea la máxima expresión de mi ser, pero me veo obligada a realizar un trabajo que no me gusta a cambio de dinero, tendré que bucear en mí e indagar qué creencia en realidad estoy sosteniendo:
Realmente creo que tengo derecho a disfrutar plenamente de mi trabajo? Considero que puedo y debo vivir de mi pasión? Entiendo que soy merecedora de aplauso dedicándome a aquello que llena mi alma? O, por el contrario, afirmo tímida e inconscientemente, que debo seguir trabajando muchas horas y sin placer alguno a fin de ser merecedora de un salario? Entiendo que la única forma de vivir es sacrificando mi verdad, mi pasión, mi esencia?
No es nada fácil desenmascarar a estos ladrones del tiempo, a estos ingratos compañeros de viaje que trampean con nosotros una y otra vez...pero, como en todo trabajo de auto-conocimiento, tan sólo es necesario disponer de valor, ganas y esfuerzo y acabarás por descubrirlos…Una vez ahí, frente a frente, cuestiónate quién y cuándo los ha instaurado allí y permítete sentir su efecto en ti, comprueba si vibra contigo o si, por el contrario, su compañía ya no te aporta, ya no es gratificante, ya no te sirve, decídete a vivir bajo otra nueva creencia, más sanadora, más enriquecedora y, después….después, tan sólo prepárate a vivir desde la nueva consciencia...
Recuerda que para acabar con la oscuridad tan sólo es preciso prender una luz.
Feliz noche.
Avanzar....sin Miedo?
- Quiero hacer eso y para poder hacerlo, necesito que me ayudes a eliminar de mí el miedo.
- No puedo hacerlo
- Qué quieres decir?
- Que si sientes miedo, lo siento mucho, pero deberás avanzar con él….o quedarte donde estás; sentir ese miedo es parte de tu aprendizaje, de tu lección vital, sentirlo y seguir caminando hacia al frente con - y a pesar de - él…Si consigues que ese viento que supuestamente amenaza de frente no te impida seguir avanzando, quién sabe lo que encontrarás después? Quién sabe lo que vendrá cuando lo superes? Ahí está tu prueba, ahí está tu reto, el descubrirlo.
Nadie consiguió avanzar jamás sin miedo, el miedo forma parte de nuestra inherente naturaleza esencial como seres humanos, pero una cosa es sentirlo y actuar pese a él, y otra muy distinta es permitir que nos paralice, que nos atemorice, que nos reduzca a la ínfima parte de lo que somos.
La idea de caminar sin miedo es sugerente y tentadora, pero irreal, tal vez, y sólo tal vez, la única manera de conseguir hacerlo es enfrentarse a esa sensación, dar un paso al frente y, pese a todo, seguir adelante.
Recuerda que nunca estamos solos, aunque no lo creamos, millones de almas dependen de nuestra evolución personal.
Un fuerte abrazo.
lunes, 15 de octubre de 2012
Y llegó Octubre...
viernes, 16 de marzo de 2012
Perder "Poder" .... es quizás HALLARLO.
Se dice que cuando permanecemos anclados en el pasado, reviviendo una ofensa que alguien acometió hacia nosotros y la rememoramos en nuestra mente una y otra vez, lo que en realidad estamos creando es un pensamiento, que, tarde o temprano, se convertirá en emoción y esa emoción en biología, es decir, tendrá su claro reflejo en el cuerpo físico.
Por ese motivo es fundamental, no sólo hacer limpiezas de armarios y estancias con el fin de airear las prendas y tirar las que ya no usamos, sino que se impone también, de vez en cuando, hacer limpieza mental y emocional.
No conozco mejor método para eso que la meditación…con el trabajo de interiorización uno puede descubrir cuál es la causa del conflicto, qué ocurre en realidad dentro de nosotros mismos para si, posteriormente se quiere, sanarlo.
Este trabajo deviene fundamental si no nos queremos pasarnos la vida respondiendo de modo exacto e inconsciente ante determinadas situaciones, ya que esa biología, esas células conformarán nuestra personalidad y por ende, nuestra reacción ante los sucesos y, en ocasiones, ante un hecho aparentemente nimio e intrascendente, podemos vernos reaccionando de modo extraño o desproporcionado sin comprender “conscientemente” el porqué.
Así, hace tiempo comentaba con unas compañeras de trabajo que yo todavía no había visto una determinada película: “- Cómo??? No las has visto? No puedo creerlo, no tienes perdón”.
Ese comentario, absolutamente inofensivo, llegó y caló en mi ser…algo dentro de mí se activó, mi memoria histórica, mi cerebro límbico, ése que guarda un detallado extracto de lo vivido, reaccionó, el piloto se puso rojo y sentí lo mismo que sentía años atrás cuando en mi familia se nos juzgaba –quizá también de modo inocente e inconscientemente - por no saber esto o aquello: “-cómo? no sabes esto?- no me lo puedo creer.- cómo es posible? no doy crédito”.
Al escuchar esas frases el cuerpo se pone tenso, se alerta y su discurso mental comienza a reaccionar: bien, no lo sé, tengo que saberlo, mi ego precisa hacer de todo lo que esté en su mano para lograr ese conocimiento, para lograr un reconocimiento, para ser “alguien”.
En otras ocasiones, no se trata de un "saber" lo que el ego necesita sino cualquier otro objeto que represente para él - o que a su juicio otorgue frente a los demás- poder, respeto, prestigio, posición.
Sucede que un día la vida – en esa amalgama de situaciones y relaciones que vamos entretejiendo- decide “arrebatarte” ese objeto de poder…ese coche, esa casa, esa relación, ese trabajo… eso que no eras tú pero en lo que tú habías depositado tanta confianza como si de una extensión de tu ser se tratase...y, al sentir la pérdida, el abandono, la ruptura… uno se siente sencillamente vacío y miserable.
Vacío, porque aquello que creía que era ya no lo es, y uno debe recomponer las piezas de nuevo de puzzle tomando cuidado en, esta vez, escoger las piezas verdaderas, las únicas que se hallan en nuestro interior, pues todo lo demás, es accesorio, prestado y temporal.
Miserable, porque al perder ese objeto se pierde identidad, con lo cual la persona se siente que es “menos” ahora que antes, siente ha perdido una parte de su ser y por tanto, su valor personal es ahora menor.
Si el objeto de poder es precisamente eso, un objeto, la situación es más fácil de asimilar y superar porque, tarde o temprano, la mente comprenderá que aquello en lo que ha depositado parte de su ser y de su verdad no es tal… el problema surge cuando el objeto de poder es el propio Poder.
Es decir, muchas veces, para asegurarnos (erróneamente) el cariño o el respeto de alguien, jugamos a manipular, a seducir, a engañar… no digo que esto sea realizado en modo alguno de forma consciente y deliberada, pero, infinidad de veces, actuamos movidos por esas instrucciones aprehendidas en la infancia … así, es probable que en nuestra infancia nuestros padres hayan jugado a ese mismo juego con nosotros: si me quieres de verdad, harás esto por mí…- si quieres que yo me sienta orgulloso/a , estudiarás o trabajarás de tal cosa... y nosotros, fieles al amor familiar, solemos encajar perfectamente en ese rol…adoptamos el papel de fieles cumplidores de sus órdenes, deseos o peticiones por el simple hecho de expresar gratitud y sentirnos “dignos de amor y respeto”… más tarde, en la edad adulta, tendemos a reproducir esas mismas conductas en nuestras relaciones y, cuando vemos que eso no funciona, cuando vemos que nuestro juego de poder y manipulación no surte efecto, acusamos a los demás de ingratos (tal y como hacían nuestros padres) o de decepcionarnos, o de no resultar dignos de nuestro amor, respeto, cariño y comprensión.
Pero esa actitud nuestra no refleja ni mucho menos todos esos sentimientos, sino que refleja una conducta aprendida, una conducta que consume mucho tiempo y energía en ser modificada, porque si verdaderamente amásemos al ser humano que tenemos delante, lo dejaríamos plenamente libre, para hacer, decir, o ser lo que esa persona desease y, aún así, si verdaderamente lo amásemos, lo seguiríamos haciendo.
Tal vez es tan sólo que la palabra “Amor” dista mucho de ser comprendida y asimilada por nosotros, simples mortales, pero, como bien dice mi querido amigo Óscar, si nos sabemos bien la teoría, quizá, algún día, con paciencia, tesón y constancia podamos dominar también la práctica.
Te quiero vida mía, que tengas un muy feliz fin de semana.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Esa Fuerza de tus Pensamientos

Hace poco sentía una profunda preocupación por un asunto laboral, llegué a casa dispuesta a relajarme pero resultaba imposible…sencillamente imposible….mi mente trataba todo el tiempo de hacerme recordar aquel incidente donde yo había errado y no había forma de despejarlo y de que mi mente y mis emociones se pausasen.
Me tumbé en mi sillón decidida por todos los medios a hacer desaparecer aquella especie de humo negro que me envolvía la cabeza y todo mi ser y, de pronto, abro los ojos y veo a un mosquito dándose golpes contra el cristal de mi ventana….lo intentaba con todas sus fuerzas pero el cristal estaba cerrado, con lo que, obviamente, por más que se golpease no podría entrar.
Sentí en aquel preciso instante que sucede exactamente igual con nuestros pensamientos, están dotados de fuerza, tienen poder para, al revés que el mosquito, penetrar en nosotros y hacernos marionetas de sus antojos, pero yo cuento con el cristal, el cristal para cerrar la puerta y no permitir que ningún "mosquito" entre.
Resultará absurdo, pero a lo largo de aquel fin de semana, cada vez que el agobio por la situación laboral pretendía invadirme, recordaba al mosquito … sólo es un pensamiento, ni siquiera lo estás viviendo ya, cierra la puerta, tú puedes hacerlo, tienes el poder para lograrlo y para no dejar que nada ni nadie te turbe en aquel Reino donde sólo tú tienes la llave.
Así que cada vez que el agobio luchaba por entrar en mí, respiraba y visualizaba el mosquito. Cuando llegó el lunes, la situación que me resultaba tan apremiante se resolvió sola y, de pronto me di cuenta de qué absurdo hubiese sido ceder terreno, permitir que el mosquito entrase en casa y, quién sabe? quizá provocarme una picadura…pero no lo permití, sencillamente traté de permanecer serena y calmada, sabiéndome dueña de todo el poder sobre mis propios pensamientos.
Resulta curioso cómo en la vida escolar nos enseñan a sumar, a restar, a leer, a saltar, a correr….y a entrenar nuestra mente? a controlar nuestras emociones y nuestros pensamientos? Eso, eso es demasiado complicado para responsabilizar a nadie para enseñárnoslo, de eso mejor que se encargue la Vida.
Un abrazo enorme, Te quiero mi vida, Hoy y siempre.
No lo compliques tanto, acabará llegando
Hace días en la playa de Samil, sentada frente a mi mar, se me dio una gran lección: todo lo que haces constituye ya tu verdadero camino, no hay nada más que debas hacer, no hay nada que debas emprender o seguir, nada, todo lo que eres debes tan sólo dejarlo ser.
La mente humana no acepta esta innegable y sencilla verdad, simplemente porque la mente precisa etiquetas, clasificaciones, saberse parte de un algo y, sobre todo, qué lugar ocupa dentro y en ese algo.
Sin etiquetas, la mente no sabe a qué atenerse y esto…esto es casi como pedirle que se tire haciendo paracaidismo.
Lo que la mente desconoce es que nunca va a volar en picado sin protección, el paracaídas siempre está ahí, el ser, el alma, el espíritu no te abandona, está contigo, pero la mente lucha y lucha por imponer su criterio, por creerse y saberse sabia, por imponer su Ley.
Al principio me costaba mucho, ahora, poco a poco, dejo que la vida vaya tomando el mando y acepto determinadas situaciones que otrora se me representaban imposibles de asimilar. Y lo que es más gracioso, cuando permites que sea la vida y no tú quien dirige la existencia, todo se torna más fácil, más sencillo, más ligero. Sé que aún me falta camino por recorrer, pero sé que si sigo teniendo Fe en mí y en mi corazón, el camino será más llevadero, y, por ende, enriquecedor y placentero.
Hace dos minutos venía conduciendo por una carretera bastante estrecha, un coche, sin previo aviso, decidió incorporarse al carril y tuve que frenar en seco y dejarlo pasar…en otras circunstancias hubiese rezado en arameo y me hubiese acordado en línea ascendente de toda la familia del conductor, pero, de pronto, y como un rayo iluminador, decidí aceptarlo, y al hacerlo, frené, giré la cabeza y allí había un puesto de semillas y plantas aromáticas, algo que llevo días buscando.
La vida, el mundo y su entramado no conspiran contra nosotros, sólo que a veces los medios por los que nos llega la información no son los que esperábamos, deja que la vida te sorprenda, ponte en Tu Camino y acepta y aprende del misterio, sólo somos humanos al fin y al cabo, seres etéreos tratando de tener una existencia física lo más enriquecedora posible.
Un abrazo enorme y Feliz Día de Santa Felicidad.
sábado, 3 de marzo de 2012
El Espíritu pide paso.
Dice Shakti Gawain que cuando tu espíritu clama por expresarse, muchas veces la forma sigue pretendiendo resistirse…es como una especie de juego…el juego de la dualidad…por un lado, el espíritu deseando manifestar cualidades supremas como belleza, amor, comprensión...la máxima expresión de sabiduría y Verdad…y, por otro lado, la forma, el ego, la personalidad resistiéndose y tratando de imponer sus viejas y aprendidas pautas.
En ese momento, en la vida del ser humano se produce un choque, una confrontación, todo lo que has aprendido o - con toda la buena fe del mundo- te han enseñado, no sirve, no llega, te han enseñado a hacerte “un nombre” (no lo tenemos desde que nacemos?), a buscar cobijo, estabilidad emocional, trabajo, un buen salario y una pareja perfecta con quien tener perfecta descendencia.
Quizá todo esto no surge nuevo en mi interior...hace muchos, muchos años recuerdo ir sentada en la parte de atrás del viejo Renault 5 de mis padres y ver a la gente en sus casas...con las luces encendidas y yo, bien pequeña sentía y pensaba: qué pena, no quiero eso para mí…no quiero limitarme a vivir aun vida simple, llena de encanto, seguramente, pero no para mí, no quiero limitarme a mi casa, mi pareja, mis hijos, mi trabajo…quiero vivir, sentir, probar, experimentar….
Sé bien que no todo el mundo siente las mismas ganas de expedición y es lícito y sano, pero yo, lo siento así y también siento que sería un atentado y una falta de respeto contra mí misma desoír mis necesidades y anhelos...el caso es que cuando verdaderamente la efímera satisfacción que te produce el mundo físico externo no alcanza y cuando tus viejas estructuras sociales y mentales empiezan a desmoronarse, se siente pánico.
Pánico porque todo lo aprendido no sirve, porque es como si el castillo de naipes se viniese abajo y, aunque en lo más profundo de tu ser sientes que ESO es lo correcto, otra parte de ti grita queriendo aferrarse a algo sencillamente imposible.
Si te entregas a lo nuevo, con confianza, fe y amor y respeto A QUIÉN EN VERDAD ERES, el camino se allana.
Hace tiempo Rebeca me contaba que soñó conmigo, íbamos por una carretera, en cuesta, en moto y yo decía todo el tiempo: no podemos hacerlo, nos vamos a matar, esto es muy peligroso…ella veía a su alrededor y todo estaba en calma, yo conducía perfectamente y todo estaba en orden…es decir, ese miedo y ese pánico estaba tan sólo en mi mente y, desde ahí, yo lo vivía como cierto.
A partir de ahí cuando la sensación de miedo por abandonar las viejas pautas se apodera de mí, trato de recordar ese mismo sueño..en lugar de conducir llena de fe y de confianza sabiéndome en el camino correcto, en lugar de disfrutar del paisaje y de la compañía...por qué perdérmelo sólo porque mi mente quiera atormentarme con pensamientos “aprehendidos”?
Quizá es hora de tan sólo sentir, de dejarse verdaderamente llevar, de hacerle caso a esa brújula interna que siempre estuvo ahí, pero que, tanto sabemos que existe como nos da pánico seguir sus directrices...y si eliminamos el pánico? O, mejor, y si hacemos las cosas aún a pesar de él?.
Quizá sea sólo cuestión de cerrar los ojos y confiar en la vida.
Un abrazo enorme lleno de cariño y gracias a Ti, por devolverme, aún sin saberlo, la Fe en mí misma.
Feliz Día.
jueves, 1 de marzo de 2012
Tus heridas

Como siempre sucede en la vida, las sincronicidades , si te hallas alerta y bien despierto, acaban tomando forma física… acaban sucediendo constantemente y se repiten con mayor frecuencia si crees en ellas y si tú pides al Universo que se produzcan, es decir, si te comprometes a “verlas”.
Últimamente no escribía en mi blog, demasiadas personas han sido testigo de mis actos, de mis pensamientos y de mis últimos cambios en la vida y no pretendía alimentar sus ansias de saber y conocer..pero ha bastado una palabra, un gesto, que me ha devuelto la fe y siento que es hora de retomarlo, de volver a la acción, de volver a contarle al mundo las últimas reflexiones de este “pequeño” ser humano.
Dicho lo anterior, quería compartir con vosotros algo que he sentido en los últimos días….desde que he participado en un ritual de Ayahuasca, los cambios en mi vida y las señales se aceleran y, como le explicaba a Eva, la diferencia es que yo antes creía en determinadas cosas, ahora, las sé.
Sé de lo arriesgado de decir que he participado en un ritual de Ayahuasca por las connotaciones peyorativas que conlleva…que si es una droga, que si se trata de un alucinógeno…en fin, miles de discursos que si llego a escuchar con atención antes de participar en la ceremonia seguramente me hubieran frenado (todavía más si cabe) a la hora de decidir acudir.
El caso es que, para mí, ha supuesto un renacer, un saberme viva de otra forma, un darme cuenta empíricamente de que todo en lo que yo creía o que, de alguna manera, intuía, estaba ahí y era cierto. Conecté con mis guías, vi vidas pasadas, algunas muy antiguas, otras, no tanto, comprendí miles de “problemas” o características de mi personalidad que no habría visto de otra forma….fue todo un compendio de lecciones diversas en tan sólo seis horas.
Una de las cosas que comprendí (y créeme que ahora, para mí, el verbo comprender ha adquirido una nueva dimensión), fue que es imprescindible mostrar tu herida…es imprescindible porque es la única manera de curarla, de sanarla.
Sé bien que duele abrirla, sé que cuando algo nos duele, lo más humano es cerrar la puerta, dejar el agua correr y que la vida y el viento se lleve el dolor y la angustia que produce la situación, la persona, el hecho…pero, aunque si bien es humano , como digo, y es lícito, eso no sana.
Hace poco presencié con verdadero estupor como una médico de la seguridad social recomendaba a una amiga que: “no se preocupe usted, si lo que tiene, no tiene cura, lo que nos importa es tratar los síntomas, sólo los síntomas, es decir, lo que nos preocupa es que a usted no le duela, no se queje…tome este medicamento y este analgésico, así, lo mantenemos a raya.” Me dejó absolutamente estupefacta y sin palabras.
Mi teoría parte de todo lo contrario, ve al foco del dolor, busca la causa, el origen ya que solamente así podrás verdaderamente sanar, y hacer que, de ahí en adelante, la herida no sangre, no duela, pero no porque hayas creado un “parche”, un sistema artificial que mantenga tu mente y tus emociones enmudecidas, sino porque efectivamente habrás hallado la fuente del conflicto.
Muchas veces esas heridas requieren de otra persona…es decir, la situación que produce dolor no se arreglará si no enfrentamos algún miedo, como hablar cara a cara con esa persona que nos ha agraviado…nadie sabe hacia dónde llevará el curso de la conversación ni si finalmente eso desembocará en paz y en una resolución satisfactoria del conflicto, pero, como Dorothy en el Mago de Oz, tan sólo con el “simple” hecho de haber emprendido el camino, ya habrás encontrado lo que buscas: cerebro, corazón y coraje….depende de lo que tú necesites, confía en la vida, que irá poniendo las baldosas para que llegues a tu reino, tú tan sólo preocúpate de decidir emprender el viaje y de hacer tu equipaje.
Un abrazo enorme y Feliz Día.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Paciencia, tesón, cuidado y amor y...Todo llega.

El sábado visité la Fundación Sales, una Fundación dedicada al cultivo y cuidado de un sinfín de flora de diversas partes del mundo, que nada más entrar hace que te sientas en un rincón mágico, especial, como si la esencia de su fundador siguiese impregnando cada estancia y te acompañase en ese sendero empedrado y en esas perfectamente adornadas galerías.
Reflexionando sobre eso se me ocurrió que, antes de comenzar mi particular proceso de convertirme en “persona” (y no hablo del significado etimológico de la palabra, es decir, para mí convertirme en persona refiere ser persona de calidad, de verdad, de corazón, sin disfraces ni tapujos, es decir, a la inversa que el origen de la propia palabra que remite al teatro griego y a las máscaras que en él se utilizaban para actuar frente a los demás) es decir, antes de iniciar mi particular viaje a Ítaca, en mi casa no había plantas, ni una, nada, ni rastro de vida más allá de mi respiración y de mis propios latidos. Sin embargo, tan pronto comenzó a poblarse mi casa de literatura varia, como de seres vivos que me hacen recordar que cuento con compañía cada día.
El caso es que con las plantas ocurre un acto curioso: tienes una planta en casa, la nutres, la riegas, le expones al sol para que tome alimento, la cuidas y le hablas (eso yo, no sé si todo el mundo practica el mismo gesto de locura) y de pronto, un día te despiertas y aquella amalgama de hojas tiene...una flor! Ese día sucede algo mágico, algo que no se pude describir con palabras, hay que sentirlo, es como si de pronto de la masa alquímica del plomo naciese inesperadamente el oro..y brilla, y está ahí, un regalo para tu vista y para tus sentidos…pero tú no has hecho absolutamente nada, más que brindarle a la planta el cuidado necesario para su seguridad, crecimiento y supervivencia, me refiero, no has creado esa flor, esa flor nació como resultado de un conjunto de actos, adicionados a la semilla de la propia planta.
Sucede igual en la vida…te pasas miles de momentos queriendo hacer el bien, demostrando que estás enteramente dispuesto a asumir el reto de obtener la mejor versión de ti mismo, esa versión donde todo en ti es eterno y no efímero, donde todo es conciencia, seguridad, fe…y nada sucede..o más bien al contrario, lo que se sucede son una serie de actos y situaciones caóticas que te hacen dudar y plantearte en un sinnúmero de ocasiones si no sería mejor recular, volver al “personaje”, claudicar de la aventura y ponerse de nuevo la máscara para seguir actuando en un mundo que no parece comulgar con tus principios…y, de pronto, un día, una conversación, un gesto, te sacan de tu letargo y te confirman (aún cuando no resulte imprescindible ni necesario) que vas en la senda correcta..una palabra de agradecimiento, un consejo enviado desde el más profundo cariño, una crítica constructiva o una alabanza a tu labor y, ahí, tu mundo y tu faro vuelven a recobrar sentido…al igual que la planta..la semilla está ahí, la rosa va a acabar brillando y saliendo a la luz, pero antes, son necesarias épocas áridas, épocas de cuidar la esperanza y de cultivar buenos hábitos y nutrir la tierra con buenos abonos para que así, más tarde, florezca el fruto. Si le das tiempo, cariño y cuidado, ese fruto acaba asomando y el día que eso sucede, frente a tu flor, no puedes más que sentir una explosión de gratitud por haber sido capaz de seguir alimentando tu fe a pesar de las críticas y de las desavenencias. Ese día, tu gratitud y tu alegría es tan inmensa que no puedes guardarla en tu pecho y te pide que salgas, lo cuentes, lo grites, lo vivas..ese día, tenlo por seguro, con paciencia, dedicación, fe y cuidado, SIEMPRE LLEGA.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
"Recuperando" el pasado
Hay un extracto del libro de Florence Scovel Shinn que narra la historia de una mujer que, encandilada con el recuerdo de su baile de graduación del instituto, decide viajar a la ciudad donde en su día se celebró el baile y buscar a las personas que a él asistieron para ir todos juntos de nuevo al baile, y recordar así viejos tiempos.
En esa historia se cuenta que cuando la mujer llega al instituto su gran recuerdo se desvanece, para ella, era un edificio colosal, con una pista de baile increíble y con una orquesta estupenda…cuando llega allí el edificio parece mucho más pequeño, lo que antaño era una bonita pista de baile ahora no puede dejar de parecerle tan sólo el gimnasio adornado con cuatro guirnaldas y la gente…bueno, todas aquellas personas habían cambiado mucho, algunos ni la recordaban…se fue de allí sintiéndose muy frustrada y culpándose por haber sido tan idiota de guardar aquel recuerdo tan bonito en su memoria.
Sin embargo, lo que esta mujer no percibió es la enseñanza: los recuerdos están ahí, forman parte de nosotros y de nuestra memoria, y así debe ser, pero no justifican que queramos repetir la historia, porque esa historia sucedió y murió y por más que nos empeñemos nunca volverá a ser la misma.
Sucede lo mismo con muchas relaciones, con las personas, con los sentimientos y emociones.. a veces guardamos un bonito recuerdo de algo o de alguien y pretendemos recuperarlo, buscamos a esa persona y pedimos una segunda (o tercera) oportunidad.
Sin embargo, todo aquello que antes era (o parecía) maravilloso se desdibuja cuando intentamos llevarlo a la práctica, en la realidad lo maravilloso se desvanece y entonces, nos sentimos todavía más frustrados porque no somos capaces de repetir aquello que en otro tiempo nos hizo tan feliz, sin darnos cuenta de que eso, es, sencillamente, imposible.
Nos movemos hacia persona o situaciones que nos aportan cosas en determinados momentos de la vida y cuado la enseñanza ha concluido, es tiempo, por duro que resulte, de decir adiós. A los humanos en general nos cuesta horrores aceptar ese adiós y atesoramos miles de momentos en nuestra mente y en nuestras entrañas y justificamos constantemente el no abandonar una situación porque nos aferramos con tanta fuerza a lo conocido que afrontar el nuevo y desconocido camino da pánico.
No sé si alguna vez en la vida, tras atravesar muchas puertas desconocidas, ese miedo a lo nuevo logre disiparse, lo que sí sé, y eso lo constato cada día, que merece la pena abrir esa puerta. Aunque sean puertas pequeñas y cambios insignificantes, merece la pena abrirla y decirle sí a la vida dejando atrás todo aquello que en su día nos hizo creernos tan felices.
Meditando sobre esto, y tal y como viene sucediendo en mi vida desde hace unos años, leí en el blog de Paulo Coelho la siguiente frase : “Close some doors. Not because of pride, but because that no longer fits your life” “Cierra algunas puertas. No por orgullo, sino porque ya no encajan en tu vida”. Qué cierto.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Permítete SER.

"Y el simple hecho de desearlo no cambiará nada".
Ayer estaba deleitándome con una maravillosa y tierna película “Corazones en Atlántida”. En ella, un niño de 11 años se encaprichaba con la compañía de un adulto y cuando éste decidió que era el momento de abandonar su casa y viajar a otro lugar, el niño le suplicó que, por favor, no lo hiciese, que se quedase con él, y fue inútil.
En medio del llanto del niño se ve al hombre adulto diciéndole: “sí, he de irme, no puedo quedarme y el simple hecho de desearlo no cambiará nada”.
Esa frase me dejó marcada, porque cuántas veces he hecho exactamente lo mismo sin pretenderlo?; a veces, en toda esta vorágine de la evolución se me olvida que tan sólo soy humana y que obviamente mis deseos puedo entenderlos, comprenderlos, darles sitio y espacio para expresarse pero no puedo matarlos, están ahí y quieren salir y expresarse aunque el simple hecho de desearlo y expresarlo no vaya a cambiar la realidad.
La mayoría de las filosofías budistas e hindúes que conozco abogan por la aceptación de esos deseos como un paso previo a la transmutación de los mismos, pero mi mente hoy no está concentrada en aceptar y transcender sino tan sólo en PERMITIRSE SER. Qué importante. Permitir que esos deseos existan, como parte indisoluble de mí misma, como algo que crece dentro y que clama por ser materializado.
Quizá, como el niño, me pierda en ocasiones tratando de que algo o alguien dé cumplida respuesta a mis deseos mundanos, pero no es eso al fin y al cabo la vida, vivirla?.
Hace días en medio de un debate con un amigo le decía: - por favor, si ves que algo no te parece bien, si algo de lo que yo digo o hago te hiere, por favor, comunícamelo – no, paula, no quiero comunicártelo porque no quiero condicionarte – si ni siquiera me lo dices no me condicionarás, perfecto, pero nunca me darás la oportunidad de modificar mi conducta.
Con la expresión de los deseos no abogo porque cada uno vaya a lograr lo que pretende ni porque los demás, oídas nuestras sugerencias y/o peticiones deban dar cumplimiento a nuestros caprichos y necesidades, pero lo que sí creo es que cada emoción, cada pensamiento, cada deseo debe tener un espacio para ser debatido y aceptado, sino, simplemente es como si, antes de nacer, le estuviésemos relegando a la carpetas de asuntos imposibles sin dar siquiera la oportunidad de ser materializados.
Antes de desistir de un sueño, permíteme sentirlo, expresarlo, vivirlo y ver a dónde conduce, quizá el tiempo y las situaciones te adviertan de que no es el momento o el lugar para llevarlo a acabo, pero eso es algo que nunca podrás saber si no corres el riesgo de darlo a la luz y de exponerlo al mundo. Tus deseos son parte de ti. No les niegues la vida. No te niegues tu vida.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Tu Camino, Tu Responsabilidad
No hay recetas.
Ésa es la clave, no hay recetas para nadie ni para nada. Si es cierto que cada uno tiene su camino esto no puede quedarse en tan sólo una frase hecha, efectivamente cada cual tiene su camino y cada uno, su propio mapa de carreteras.
Desde que tengo uso de razón me ha preocupado hallar la clave, la respuesta para cada uno de los interrogantes que zozobran mi mente, he pasado largas horas haciendo castillos en el aire y disquisiciones sobre éste u otro tema y todo porque sé que algo dentro de mí contiene la repuesta para todo aquello que mi ser – entendido como “ser humano” -se pregunta.
Sin embargo, cuando intento aplicar esta forma de ver a otras personas me doy cuenta de que no funciona, cada cual tiene su sendero y cada cual la responsabilidad, el derecho y el deber de explorarlo, conocerlo.
El sábado en una intensa sesión de constelaciones familiares, Amparo La Moneda le respondía así a una de las participantes: yo no puedo hallar qué es lo que te angustia, esa desazón interna sólo puede ser respondida por Ti Misma, yo puedo darte claves de cómo hallar esa respuesta, de cómo acceder a tus propios mecanismos de sabiduría, a las alforjas de tu alma, pero, lamentable o afortunadamente, la respuesta última sólo se encuentra en tu interior, en tu simiente.
Para algunas personas esto resulta frustrante a la vez que desesperanzador, ya que han decidido que ellas no tienen el más mínimo rango ni la capacidad de decisión sobre su vida y que ellas mismas no saben qué es lo que les conviene. Quizá (seguramente) eso no viene por un acto de disposición voluntaria, sino que más bien responde a una sociedad que nos ha anestesiado de tal forma que ya no sabemos ni dónde hallar la verdadera respuesta a cada situación, sin ser conscientes de que el único manual de instrucciones viene dentro de nosotros, inserto en nuestra alma.
Existen técnicas para contactar con esa verdad que se esconde dentro de nosotros, de entre las más conocidas, sin duda, la meditación o los sueños. En la meditación se establece un diálogo con tu propio mapa de rutas y, con dedicación y cariño, pueden llegar a percibirse las señales que nos guían en esta travesía.
Los sueños son otra apasionante vía de conocimiento. Desde hace ya unos meses he empezado a trabajar con ellos, a descifrar sus señales, a interpretar lo que quieren decir y hoy puedo decir que sé, sin la menor de las dudas, que se trata de un fidedigno instrumento de auto-conocimiento y que sólo necesitamos un poco de voluntad para, al acostarnos, pedir a nuestro Ser superior que se sienta libre de interactuar con nosotros y que nos envíe las señales que precisemos.
Como digo, esto, a mi juicio, debe partir de una auto-introspección, no sirve – ni es útil ni práctico – que yo descifre por ti lo que tu alma pretende enseñarte, sobre todo porque la misma situación para mí puede tratarse de un tipo de aprendizaje y para ti, de otro, y yo, con la mejor de la intenciones, puedo llegar a errar en tu camino, simplemente porque no es el mío, es el tuyo y es tu responsabilidad.
Sin ir más lejos, mi amiga y yo nos enfrentamos a una situación muy parecida, ambas llegamos a la conclusión de que la misma nos sucede para procurarnos un mayor control emocional, para no dejar que nuestro ego se salga con la suya y nos dominen los instintos, sin embargo, mis sueños me indican lo contrario, me indican que lo que para mí puede tratarse de una cuestión de simplemente desapego y aceptación para ella puede tratarse de algo más grande, como de adquirir definitivamente el control sobre su cuerpo emocional sin dejar que sus instintos afloren constante e insidiosamente desviando el curso de su barca.
El problema está en querer aplicar a ambas la misma medicina sin percatarnos de que, quizá la sintomatología es la misma pero las causas que la originan son diversas.
Las respuestas que disiparán tus dudas solamente se hallan impresas en tus propios manuales, no hay un remedio universal e infalible, sino que todos, como cajitas llenas de sorpresas, configuramos el puzzle del espíritu universal y a cada uno corresponde la responsabilidad de hallar y representar su propio camino. Para eso hemos venido.
martes, 2 de agosto de 2011
El Increíble Juego de los Espejos

“No, no lo hagas, piensa, detente, utiliza esa FUERZA que sabes que tienes dentro de ti..mira, quizá esa persona, sin tú saberlo, está siendo un increíble MAESTRO PARA TI…te está ayudando a que tomes decisiones y te bases en tu FUERZA, esa misteriosa desconocida para ti y, que sin embargo, está ahí, por más que te niegues a verla, ella te habita, sólo que tú aún no lo sabes porque hasta ahora te has refugiado en el dolor, en el "yo no puedo, no soy capaz, mira cómo sufro por ti…y aún así no me quieres?? No lo entiendo!"...pues bien, gracias a esa persona se te está permitiendo que te des cuenta que puedes tomar tus propias decisiones sin sentir lástima de ti mismo por ello, puedes decidir romper lazos, relaciones, situaciones que te ahogan, que te asfixian, que te someten el alma y los sentidos y que, decididamente, ya no te aportan nada positivo, sino más bien al contrario, no dejan que expandas TUS ALAS y vueles, así que, lejos de utilizar el dolor, la pena y la culpa para adoptar decisiones, básate en tu fuerza innata, en ésa que te habita, en ésa que está esperando que la descubras, porque, te juro,
Ayer me sorprendí soltando este improvisado discurso a un amigo..cuando terminé de estar poseída por esa verborrea que parecía salir de un lugar inhóspito y poderoso de mi interior, me quedé quieta, fue como si de pronto, esas palabras retumbasen en la habitación diesen la vuelta y penetrasen en mis oídos…realmente todo eso era para ti? Realmente ese mensaje era el que yo debería transmitirte? O es que en verdad necesitaba ver desde fuera una situación para poder juzgar y emitir un análisis de la mía propia? Esas preguntas son retóricas; obviamente las palabras no eran solamente dirigidas a mi compañero de trabajo por más que él las necesitase en ese momento, las palabras eran dirigidas directamente a mi Ser, a mí misma, yo necesitaba escucharlas y la única forma que al Universo se le ocurrió para sacármelas fue mostrándome exactamente lo mismo que yo estaba viviendo.
No es la primera vez que me sucede algo igual pero cada vez que sucede lo celebro, celebro este maravilloso entramado de situaciones, realidades, personas que nos mantiene constantemente en la senda del aprendizaje y de la evolución, y, al mismo tiempo, celebro el contar la consciencia suficiente como para percatarme de tales situaciones.
Cuántas veces nos sucede igual? Infinitas.
Realmente creo que la mayoría de las situaciones que vivimos en nuestra vida ordinaria son similares…una amiga mía se enfrenta constantemente a ello…su marido se enfada con ella porque llega tarde a casa tras estar toda la tarde con sus amigas..cuánto hay de enfado en verdad en él? no será que una parte de ella misma se siente enfadada y se auto-inculpa por abandonar su supuesto puesto de madre de familia en casa? no será que ella se enfada consigo misma y se auto- reprocha su conducta? obviamente sí, por más que ella lo disfrace de continuas quejas contra su marido, pero si se va más allá se descubrirá que hay una parte que se siente así, que se siente culpable por abandonar sus supuestos "deberes familiares o conyugales" y esa parte seguirá bramando en modo de enfado que su pareja le muestra, hasta que ella decida acudir al origen y hacerle frente.
Mientras no decidamos atajar esa situación, el Universo nos envía a otra persona, a otro cuerpo con otra psicología y nos la coloca de frente, mostrándonos ese enfado para que nosotros mismos juguemos con nuestro propio espejo..qué interesante por dios.
Espero no cansarme nunca de este apasionante y divertido JUEGO DE LOS ESPEJOS, porque eso significa que, gracias a Dios, tengo que seguir creciendo y evolucionando ya que, como dice mi gran y querido amigo Óscar, de eso trata en definitiva la vida y a mí, aún me queda un trecho largo.
martes, 26 de julio de 2011
Hablar CONTIGO mismo. La conversación MÁS relevante.

Te propongo un ejercicio muy “terapéutico”:
Cada vez que te enfades o te irrites con alguien y tu cuerpo te pida a gritos descargar esas emociones hacia esa persona por “la grave afrenta acometida”…descansa, respira (si puedes) y vete en busca de un espejo. Advierto que sólo recomiendo hacer este ejercicio en los días en que nuestra energía lo permite, es decir, en esos días en los que estamos especialmente centrados y que toleramos las auto-críticas (las, sin duda, más difíciles de soportar).
Pues bien, espejo en mano y, mirándolo de frente, es decir, viéndote directamente a los ojos, di en voz alta todo aquello que te gustaría decir a la persona que “te ofendió”…dilo, sin pensar, en voz alta, con enfado, con ira, con rabia o con la emoción que brote y, después, repite esas mismas palabras despacio, escuchando lo que dices…verdaderamente se lo estás diciendo a esa persona? No hay alguna parte dentro de ti que necesita escuchar eso mismo?
Desde aquí, desde mi sillita puedo escuchar tus gritos de: pero, qué dices? estás loca? eso nunca!..pero, con el tiempo y la paciencia necesaria, descubrirás que es cierto. La mayor parte de nuestros enfados con otra persona no son tales sino enfados con partes ocultas o no aceptadas que existen dentro de esta cajita de sorpresas que habitamos.
En el día de hoy, y por si te sirve de algo, yo lo he practicado, al menos, dos veces; al descubrirme diciendo esas cosas mi primera impresión fue de rechazo, la segunda de sorpresa y la tercera, de risa…porque, el sentido del humor es otra herramienta básica y fundamental para poder llevar a cabo este aprendizaje,..sin él, veremos la vida como una cumbre a escalar en lugar de como un círculo de sabiduría infinita donde todo está más sincronizado y articulado de lo que en muchas ocasiones nos gustaría.
Recuerda que solamente trayendo a la luz las partes de nuestro inconsciente que nos condicionan podremos sanarnos y evolucionar, porque sino, éstas harán que actuemos como títeres al merced de un guión que se escapa absolutamente de nuestro control y raciocinio. Prende la luz en la oscuridad y ésta, por pura lógica, dejará de serlo.
lunes, 11 de julio de 2011
Descubriendo TU RAÍZ. Accediendo a Tu Sabiduría Interna.

Fin de semana intenso.
La idea era compartir experiencias, juntar energía femenina para sanar nuestra raíz..o, por lo menos, intentarlo. Se intentaba lograr una SINERGIA entre todas las participantes que nos permitiese alcanzar cotas de sabiduría que sería impensables – o muy complicadas de lograr – trabajando individualmente.
Así que el fin de semana empezó con una sesión de meditación, de poner nuestro Ser al servicio de nuestro Universo Interno y también al servicio de toda la humanidad y el Ser, nos habló.
Una a una fuimos sanado nuestra raíz, fuimos acercándonos al origen, al centro que, como bien dice Hellinger, se distingue por su levedad…y allá nos embarcamos en un VIAJE que nos permitió entrar en contacto con lo más bello, eterno, profundo y REAL de nosotras mismas.
Lo que para cada una ocurrió allí fue absolutamente personal y no puedo ni quiero entrar a contar detalladamente qué ocurrió o qué no ocurrió pero sí quiero expresar una idea, algo que nos dejó marcado y claro creo que para todas nosotras:
Todos y cada uno de nosotros tiene una RAÍZ, UNA MISIÓN, UN DON, algo que sólo tú has venido a manifestar. En mi caso, es el elemento AIRE, tan presente en mi vida…mi signo, Acuario, me lo dice, mi Ser me lo dice, todo lo que suponga barreras a mi libertad supone para mí un grave conflicto y, hasta ahora, me he peleado como gato panza arriba por “superar” esas barreras, por limar esas asperezas que no me permiten encerrar mi alma entre cadenas...pero es que precisamente de eso se trata. No puedo encerrarme porque estaría destruyendo una parte fundamental, eterna y verdadera de mí misma, estaría atentando, por así decirlo, contra mi propio Ser, la mayor y más grave ofensa que existe.
Así que si en mis valores está el ser leal, la primera y última lealtad empieza y termina en mí misma. Si mi elemento es el AIRE y esa ligereza debe regir mi Ser, no puedo seguir encadenándome absurdamente a situaciones, personas, trabajos que no permiten esa MAYOR expresión de mí.
Este fin de semana ha supuesto un antes y un después, como el patito feo del cuento que de pronto se da cuenta de que en realidad es un CISNE, por eso jamás podía haber sido un pato y tener el mismo aspecto que los demás.
Si descubres cual es tu elemento, y qué has venido a manifestar en la Tierra, todo es más fácil porque dejas de someterte, de pelearte, de intentar encajar con algo o alguien con el que, simplemente, no sientes afinidad ni empatía, porque de eso se trata. Se trata de que cada uno de nosotros expresa diferentes partes de la materia, para ESO hemos venido.
Por supuesto obra el libre albedrío, cada Ser es libre de manifestar o no SU VERDAD, pero es que el precio a pagar por ese silencio del alma es tan alto que no creo que yo sea capaz de asumirlo, no puedo ni quiero, y, te recomendaría, si me lo permites, que tampoco consideres el hacerlo...encadenar tu alma es MORIR EN VIDA. Curioso juego de palabras, curiosa paradoja.
jueves, 7 de julio de 2011
Carpe Diem?

Qué es el Carpe Diem? Generalmente se usa esta frase para decirle a alguien que debe vivir la vida intensamente, disfrutarla, sentirla, saborearla y casi exprimirla,…disfrutar cada instante, cada momento, cada sensación…
Lo malo es cuando el momento presente no cumple o no responde a nuestras expectativas más íntimas..qué pasa en esos casos? el Carpe Diem ahí no tiene cabida?
El otro día dando un paseo por la orilla del agua lo vi claro..(generalmente es en esos especiales momentos de soledad y contacto con la naturaleza cuando puedo alcanzar las más altas ideas, cuando mi Ser se eleva y entro en contacto con otros mundos, con otra dimensión que se escapa de la materia, es decir, cuando puedo quitarme el velo de la rutina..). En ese momento lo vi: Carpe Diem no sólo significa que debamos disfrutar la vida y el momento presente si éste es bueno o dócil o amoroso..significa saborear la vida… venga como venga.
Puede ser que mis horas laborales no sean precisamente el cien por cien de lo que me gustaría desempeñar, pero si me paso mi vida esperando a que llegue la oportunidad de sentirme cien por cien a gusto es muy probable que mi vida se quede en eso: en una ETERNA ESPERA – y, sinceramente me daría mucha rabia perderme este milagro de la existencia sólo por mis ansias de mejorar y crecer –.
Con esto no quiero decir que no debamos tener expectativas de mejorar, de crecer, de conseguir logros…pero lo que sí defiendo es que es muy probable que si nos pasamos el momento del AHORA pensando que MAÑANA será mejor nos perderemos el día a día y, lo peor de todo, es que ni siquiera seremos conscientes de ello.
Quizá actualmente no tenga todo el tiempo libre que preciso pero, por otro lado, tengo una seguridad que me permite moverme en el mundo como deseo, me permite viajar y explorar y quizá, sólo quizá, sea ése el plan que por ahora debo vivir, por otra parte, cuando disponga de más libertad a lo mejor no puedo hacer frente a tantos gastos (o sí, eso nunca lo sabré hasta que suceda) pero, en cualquier caso sé que ahora es ahora y que merece ser vivido como el gran regalo que es. Puede parecer inocuo pero el hecho de rendirse al momento presente requiere de una gran disciplina, precisa de calmar el león interno que ruge y ruge queriendo más…más amigos, más amor, más afecto, más alimento...
Como digo, no creo que sea dañino ni nocivo querer “más” o “mejor” pero lo que sí me parece fundamental es no permitir que esas ansias de mejorar y de cambiar nos empañen las bondades del momento presente.
Ayer vacilaba sobre la idea de este CARPE DIEM, y, en concreto con la idea de “sanar una relación”…muchas veces me siento tan justiciera y tan en desacuerdo con ciertas cosas que me gusta imaginar que cojo mi espada y la envaino contra todo aquello que me altera el organismo…y así me sentía ayer, justiciera y llena de razón, dispuesta a sanar esa relación que yo consideraba enturbiada por la ira, por la rabia o por aquellas emociones que habían sido capaz de empañar quienes en realidad somos…cuando, de pronto, lo sentí: “Carpe Diem, tan sólo eso, Carpe Diem...quizá no es la relación “perfecta”, la soñada, la buscada, pero es lo que es y como tal, alberga cosas más que positivas y enriquecedoras, deja que esa presencia se asiente en tus huesos y tan sólo danza al son de la vida, aprende de esa relación y una vez hayas aprendido la lección, pasarás curso, pero no olvides el Carpe Diem, aprende disfrutando de las cosas que se te brinda”.
Así que guardé mi espada justiciera y mi varita mágica de hechicera y me rendí a la magia de la vida…dejando que cada cosa ocupe su forma y cada persona su lugar…y tan “sólo” dedicándome a lo más complicado de todo…Vivirlo. Y Carpe Diem.
lunes, 4 de julio de 2011
Jugando a Expresarnos...Difícil Reto
Sirve el lenguaje para comunicarnos?
Muchas veces lo dudo, dudo que este invento denominado palabras sirva para entendernos porque la gente suele olvidar con mucha frecuencia que las personas nos comunicamos no sólo a través de las palabras y de los gestos sino también a través de nuestra energía. Hay un lenguaje “oculto”, invisible, que transmite muchísimo más de lo que una palabra puede hacer.
En una película hace mucho tiempo vi una escena que me dejó marcada: una niña pequeña miraba a una mujer adulta y le dijo: Por qué los humanos utilizáis eso, las palabras, para decir lo que no pensáis? Es como si, en vuestro cerebro, en lugar de haber una máquina que expresa lo que quieres decir se da cuenta de lo piensas y sientes y lo transforma consiguiendo que lo que expresas sea, en muchos casos, diametralmente opuesto a lo primero. Curioso.
Esta frase me dejó marcada porque, en principio, debería ser al revés, deberíamos pensar o sentir algo y, a través de la garganta y del instrumento de la voz, verbalizarlo y exponerlo a los demás, pero, lamentablemente nos han enseñado a no hacerlo así.
Desde pequeñitos se nos dice: no, no digas esto; no te comportes así; disimula; ni se te ocurra decir eso; no digas todo lo que piensas..y de adultos, ese comportamiento y esas instrucciones se han grabado tanto en nuestras células que es preciso llevar a cabo una desprogramación severa si pretendemos expresarnos verdaderamente TAL Y COMO SOMOS. Tarea ardua y nada sencilla.
Sencillamente creo que muchos de los problemas que tenemos las personas consisten básicamente en esto...un bloqueo muy grande en el quinto chakra, un bloqueo que afecta no sólo a nuestra capacidad de hablar sino de expresarnos en general en el mundo ya que las persona no sólo expresamos en el mundo físico con las palabras sino también con los actos.
Cuando una persona comienza su desprogramación es posible que comience a decir o hacer cosas “inapropiadas”, “incoherentes”, “desaconsejadas” y que la gente “normal” empiece a considerar a esta persona como un loco, un bohemio, alguien que, sencillamente, no sabe “comportarse”.
Para muestra, la película “
En la misma película hay una escena buenísima que refleja lo “cuerdos” que somos los humanos: la extraterrestre enviada a la Tierra le pide a una humana si puede ver qué lleva en el bolso, la chica se lo muestra y le enseña el lápiz de labios: - Qué es eso? – Carmín – Y, para que sirve? – Para estar guapa – Cómo? – Para ser bonita, para que los demás te miren – No entiendo – Para que la gente te mire y así, te quiera – Ohhh, entiendo, pobre, si no te lo pones…no te quiere nadie verdad???
Cada día celebro más el hecho de haber participado en una “locura” colectiva..en permitirme ser cada vez más yo misma lejos de lo que se considera correcto o socialmente lógico, cada día celebro que no me importe hablar con personas “desconocidas” y que me den pena situaciones que, en principio, suceden a seres “ajenos a mi “familia”, cada día veo menos barreras, más unión en cada ser vivo que habita la tierra y entonces alguien me dice: “no paula, eso no es cuerdo, ni es lógico…” y yo, en ese mismo momento, celebro enormemente el sentir que me hallo en el buen camino.
miércoles, 15 de junio de 2011
Aceptando tu Propia Naturaleza

Tantas veces se habla de que hay que aceptar a los demás, las situaciones, los reveses y las cosas que nos amargan de la vida..y qué ocurre con nuestro propio Ser? Qué ocurre con nuestros pensamientos? Con nuestras emociones? Creo que el juego de la vida versa sobre lo mismo, ACEPTARNOS.
Porque sino, nos pasaremos la vida peleados con el ser más importante para nosotros. Uno mismo. Ayer debatía con mi amiga y compañera de vida, Rebeca y me dijo algo que me dejó perpleja: “- Sientes dependencia emocional? Pues disfrútala?”. - Qué? Cómo? Disfrutarla?? La tesis de Rebeca pasaba por la aceptación pero llevada a su lado más dulce…si sientes dependencia emocional, deja de fustigarte, deja de darte latigazos por ello, sino que, en lugar de eso, escúchala, disfrútala y déjala ser para que te muestre lo que quiere enseñarte. Sin más.
Qué complicado. Porque tan pronto como entra un pensamiento, una actitud, una emoción, algo que nuestro ser o nuestra mente juzga “inapropiado”, tan pronto como eso existe en nosotros todas las alarmas se disparan, todo un ejército de defensas nos acelera el pulso y nos pide a gritos que lo eliminemos, que luchemos contra el enemigo, contra ese pensamiento, contra esa emoción, contra eso que se juzga negativo para ese momento.
Quizá la vida no consiste en luchar contra lo que SOMOS, sino en aceptarlo para, desde ahí, comprobar qué ocurre.
Hace tiempo lo debatía con una amiga: “no metas los dedos en el enchufe” me aconsejaba reiteradamente. Sin embargo, si yo nunca hubiese metido los dedos en el enchufe no habría comprobado que, efectivamente, pasa
Algo semejante ocurre con los padres y los hijos, nuestros padres siempre atentos, siempre guardándonos de todo mal, nos aconsejan mil veces que optemos por una cosa y no por la otra… no digo que sea siempre correcto desoír las voces de los demás, pero con esta actitud si bien es cierto que quizá nos salven de peligros (o no), nos privan del placer de “equivocarnos”, del placer de vivir experiencias y de tropezar, de caernos…lo cual debe ser necesariamente vivenciado si uno quiere aprender a levantarse.
Sobre este tema se debate en cuestiones de inteligencia emocional y siempre, el sempiterno debate: reprimir las emociones? o tan sólo conocerlas y aceptarlas? Desde luego, yo opto por lo segundo y, si seguimos el consejo de Rebeca, ya puestos, vamos también a disfrutarlas, es como darle la mano a la vida y decir: confío en ti , muéstrame el camino…y si encuentras un bache parecido al que ya has encontrado con anterioridad, ten cuidado de no volver a caer en él…pero, es que si nunca te has permitido caer, sabrás como salir del agujero?
martes, 24 de mayo de 2011
Sentirse saciados con menos, cuestión de CALIDAD

Quizá Bugui no lo decía pensando en eso pero, como siempre, a mí me dio pie para que mi mente y mi alma se pusieran a trabajar:
“desde que como alimentos de la huerta, no sé, me siento como más saciado, con menos, es como si comiese más”
Sucede igual con las personas, con las situaciones? Con menos, tenemos más? Es decir, si nos relacionamos con personas de calidad, con seres que aportan luz a nuestras vidas, que nos guían, nos enseñan, que comparten con nosotros su caminar nos sentimos más “saciados”?
Es una pregunta retórica obviamente, ya que la respuesta es sí.
Para mí hay una serie de personas que me hacen el camino más llevadero, que me aportan dicha, que sólo su voz o su imagen en mi mente (es decir, ni tan siquiera preciso de estar a su lado) hacen que me sienta VIVA, sencilla, serena, Verdadera.
Por eso creo que, tan fundamental como seleccionar aquello que penetra en nuestro cuerpo a través de la alimentación, lo es el seleccionar el entorno y las personas a quienes dedicamos nuestro tiempo y con quien compartimos nuestra Vida.
Lo decía sabiamente Emilio Duró en un discurso, al hablar de gente con la que empatizaba y la que le aportaba energía y aquella con la que, con tan sólo su presencia, le hacía sentir bajo de moral y carente de vitalidad; pues bien, él explicaba que cuando una de estas últimas personas le llamaba, él no contestaba: - Emilio, te llamé para comer y no me has cogido el teléfono, por qué? – Porque sé que eres tú.
Quizá esto suene un tanto cruel y despiadado pero no es así, es importante seleccionar tu entorno porque éste tiene una influencia y una importancia fundamental en nuestro desarrollo, según con quién te relaciones puedes llegar a realizar tal actividad o tal otra y según con quien hables y compartas tus ideas serás capaz o no de emprender una u otra acción.
A veces no nos queda más remedio que entrar en contacto con ambientes y personas que lejos de aportar “nutrientes” a nuestra existencia nos restan energía, nos minan la autoestima y sabotean nuestras ansias de vivir, si no queda más remedio que hacerlo, se hace, pero contamos con técnicas para que esto sea más llevadero..si esto es así, es decir, si por tu trabajo, por tus circunstancias personales y/o familiares es preciso que entres en contacto con personas o situaciones no del todo agradables, te sugiero que, en esos casos, permanezcas centrado en ti, que establezcas una especie de fortaleza interna, un fortín impenetrable, donde sólo tú eres dueño, tu espacio vital, tu alma, tu remanso de paz, respira y siente la paz que nace de tus entrañas y desde ahí, sólo desde ahí, relaciónate con el mundo.


