miércoles, 19 de octubre de 2011

Permítete SER.










"Y el simple hecho de desearlo no cambiará nada".











Ayer estaba deleitándome con una maravillosa y tierna película “Corazones en Atlántida”. En ella, un niño de 11 años se encaprichaba con la compañía de un adulto y cuando éste decidió que era el momento de abandonar su casa y viajar a otro lugar, el niño le suplicó que, por favor, no lo hiciese, que se quedase con él, y fue inútil.







En medio del llanto del niño se ve al hombre adulto diciéndole: “sí, he de irme, no puedo quedarme y el simple hecho de desearlo no cambiará nada”.







Esa frase me dejó marcada, porque cuántas veces he hecho exactamente lo mismo sin pretenderlo?; a veces, en toda esta vorágine de la evolución se me olvida que tan sólo soy humana y que obviamente mis deseos puedo entenderlos, comprenderlos, darles sitio y espacio para expresarse pero no puedo matarlos, están ahí y quieren salir y expresarse aunque el simple hecho de desearlo y expresarlo no vaya a cambiar la realidad.







La mayoría de las filosofías budistas e hindúes que conozco abogan por la aceptación de esos deseos como un paso previo a la transmutación de los mismos, pero mi mente hoy no está concentrada en aceptar y transcender sino tan sólo en PERMITIRSE SER. Qué importante. Permitir que esos deseos existan, como parte indisoluble de mí misma, como algo que crece dentro y que clama por ser materializado.







Quizá, como el niño, me pierda en ocasiones tratando de que algo o alguien dé cumplida respuesta a mis deseos mundanos, pero no es eso al fin y al cabo la vida, vivirla?.







Hace días en medio de un debate con un amigo le decía: - por favor, si ves que algo no te parece bien, si algo de lo que yo digo o hago te hiere, por favor, comunícamelo – no, paula, no quiero comunicártelo porque no quiero condicionarte – si ni siquiera me lo dices no me condicionarás, perfecto, pero nunca me darás la oportunidad de modificar mi conducta.







Con la expresión de los deseos no abogo porque cada uno vaya a lograr lo que pretende ni porque los demás, oídas nuestras sugerencias y/o peticiones deban dar cumplimiento a nuestros caprichos y necesidades, pero lo que sí creo es que cada emoción, cada pensamiento, cada deseo debe tener un espacio para ser debatido y aceptado, sino, simplemente es como si, antes de nacer, le estuviésemos relegando a la carpetas de asuntos imposibles sin dar siquiera la oportunidad de ser materializados.







Antes de desistir de un sueño, permíteme sentirlo, expresarlo, vivirlo y ver a dónde conduce, quizá el tiempo y las situaciones te adviertan de que no es el momento o el lugar para llevarlo a acabo, pero eso es algo que nunca podrás saber si no corres el riesgo de darlo a la luz y de exponerlo al mundo. Tus deseos son parte de ti. No les niegues la vida. No te niegues tu vida.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Tu Camino, Tu Responsabilidad








No hay recetas.







Ésa es la clave, no hay recetas para nadie ni para nada. Si es cierto que cada uno tiene su camino esto no puede quedarse en tan sólo una frase hecha, efectivamente cada cual tiene su camino y cada uno, su propio mapa de carreteras.









Desde que tengo uso de razón me ha preocupado hallar la clave, la respuesta para cada uno de los interrogantes que zozobran mi mente, he pasado largas horas haciendo castillos en el aire y disquisiciones sobre éste u otro tema y todo porque sé que algo dentro de mí contiene la repuesta para todo aquello que mi ser – entendido como “ser humano” -se pregunta.







Sin embargo, cuando intento aplicar esta forma de ver a otras personas me doy cuenta de que no funciona, cada cual tiene su sendero y cada cual la responsabilidad, el derecho y el deber de explorarlo, conocerlo.







El sábado en una intensa sesión de constelaciones familiares, Amparo La Moneda le respondía así a una de las participantes: yo no puedo hallar qué es lo que te angustia, esa desazón interna sólo puede ser respondida por Ti Misma, yo puedo darte claves de cómo hallar esa respuesta, de cómo acceder a tus propios mecanismos de sabiduría, a las alforjas de tu alma, pero, lamentable o afortunadamente, la respuesta última sólo se encuentra en tu interior, en tu simiente.







Para algunas personas esto resulta frustrante a la vez que desesperanzador, ya que han decidido que ellas no tienen el más mínimo rango ni la capacidad de decisión sobre su vida y que ellas mismas no saben qué es lo que les conviene. Quizá (seguramente) eso no viene por un acto de disposición voluntaria, sino que más bien responde a una sociedad que nos ha anestesiado de tal forma que ya no sabemos ni dónde hallar la verdadera respuesta a cada situación, sin ser conscientes de que el único manual de instrucciones viene dentro de nosotros, inserto en nuestra alma.







Existen técnicas para contactar con esa verdad que se esconde dentro de nosotros, de entre las más conocidas, sin duda, la meditación o los sueños. En la meditación se establece un diálogo con tu propio mapa de rutas y, con dedicación y cariño, pueden llegar a percibirse las señales que nos guían en esta travesía.






Los sueños son otra apasionante vía de conocimiento. Desde hace ya unos meses he empezado a trabajar con ellos, a descifrar sus señales, a interpretar lo que quieren decir y hoy puedo decir que sé, sin la menor de las dudas, que se trata de un fidedigno instrumento de auto-conocimiento y que sólo necesitamos un poco de voluntad para, al acostarnos, pedir a nuestro Ser superior que se sienta libre de interactuar con nosotros y que nos envíe las señales que precisemos.






Como digo, esto, a mi juicio, debe partir de una auto-introspección, no sirve – ni es útil ni práctico – que yo descifre por ti lo que tu alma pretende enseñarte, sobre todo porque la misma situación para mí puede tratarse de un tipo de aprendizaje y para ti, de otro, y yo, con la mejor de la intenciones, puedo llegar a errar en tu camino, simplemente porque no es el mío, es el tuyo y es tu responsabilidad.






Sin ir más lejos, mi amiga y yo nos enfrentamos a una situación muy parecida, ambas llegamos a la conclusión de que la misma nos sucede para procurarnos un mayor control emocional, para no dejar que nuestro ego se salga con la suya y nos dominen los instintos, sin embargo, mis sueños me indican lo contrario, me indican que lo que para mí puede tratarse de una cuestión de simplemente desapego y aceptación para ella puede tratarse de algo más grande, como de adquirir definitivamente el control sobre su cuerpo emocional sin dejar que sus instintos afloren constante e insidiosamente desviando el curso de su barca.







El problema está en querer aplicar a ambas la misma medicina sin percatarnos de que, quizá la sintomatología es la misma pero las causas que la originan son diversas.







Las respuestas que disiparán tus dudas solamente se hallan impresas en tus propios manuales, no hay un remedio universal e infalible, sino que todos, como cajitas llenas de sorpresas, configuramos el puzzle del espíritu universal y a cada uno corresponde la responsabilidad de hallar y representar su propio camino. Para eso hemos venido.

































martes, 2 de agosto de 2011

El Increíble Juego de los Espejos











“No, no lo hagas, piensa, detente, utiliza esa FUERZA que sabes que tienes dentro de ti..mira, quizá esa persona, sin tú saberlo, está siendo un increíble MAESTRO PARA TI…te está ayudando a que tomes decisiones y te bases en tu FUERZA, esa misteriosa desconocida para ti y, que sin embargo, está ahí, por más que te niegues a verla, ella te habita, sólo que tú aún no lo sabes porque hasta ahora te has refugiado en el dolor, en el "yo no puedo, no soy capaz, mira cómo sufro por ti…y aún así no me quieres?? No lo entiendo!"...pues bien, gracias a esa persona se te está permitiendo que te des cuenta que puedes tomar tus propias decisiones sin sentir lástima de ti mismo por ello, puedes decidir romper lazos, relaciones, situaciones que te ahogan, que te asfixian, que te someten el alma y los sentidos y que, decididamente, ya no te aportan nada positivo, sino más bien al contrario, no dejan que expandas TUS ALAS y vueles, así que, lejos de utilizar el dolor, la pena y la culpa para adoptar decisiones, básate en tu fuerza innata, en ésa que te habita, en ésa que está esperando que la descubras, porque, te juro, la tienes.




No maldigas la situación, BENDÍCELA, porque si ella te está sucediendo es porque tu alma así lo quiere, tu alma quiere enfrentarte nuevamente con el mismo reto: sé capaz de decidir sin dejarte dominar por las emociones que te obnubilan los sentidos, sé capaz de decir " hasta aquí, esto lo quiero y esto ya no lo quiero, no me sirve, lo dejo…"deja tus refugios tradicionales y agárrate a ese PODER que llevas innato, por dios, no sabrás qué libración sentirás hasta que lo hagas y te juro que puedes hacerlo , SÓLO CREE EN ELLO .... Y EN TI.”





Ayer me sorprendí soltando este improvisado discurso a un amigo..cuando terminé de estar poseída por esa verborrea que parecía salir de un lugar inhóspito y poderoso de mi interior, me quedé quieta, fue como si de pronto, esas palabras retumbasen en la habitación diesen la vuelta y penetrasen en mis oídos…realmente todo eso era para ti? Realmente ese mensaje era el que yo debería transmitirte? O es que en verdad necesitaba ver desde fuera una situación para poder juzgar y emitir un análisis de la mía propia? Esas preguntas son retóricas; obviamente las palabras no eran solamente dirigidas a mi compañero de trabajo por más que él las necesitase en ese momento, las palabras eran dirigidas directamente a mi Ser, a mí misma, yo necesitaba escucharlas y la única forma que al Universo se le ocurrió para sacármelas fue mostrándome exactamente lo mismo que yo estaba viviendo.




No es la primera vez que me sucede algo igual pero cada vez que sucede lo celebro, celebro este maravilloso entramado de situaciones, realidades, personas que nos mantiene constantemente en la senda del aprendizaje y de la evolución, y, al mismo tiempo, celebro el contar la consciencia suficiente como para percatarme de tales situaciones.





Cuántas veces nos sucede igual? Infinitas.




Realmente creo que la mayoría de las situaciones que vivimos en nuestra vida ordinaria son similares…una amiga mía se enfrenta constantemente a ello…su marido se enfada con ella porque llega tarde a casa tras estar toda la tarde con sus amigas..cuánto hay de enfado en verdad en él? no será que una parte de ella misma se siente enfadada y se auto-inculpa por abandonar su supuesto puesto de madre de familia en casa? no será que ella se enfada consigo misma y se auto- reprocha su conducta? obviamente sí, por más que ella lo disfrace de continuas quejas contra su marido, pero si se va más allá se descubrirá que hay una parte que se siente así, que se siente culpable por abandonar sus supuestos "deberes familiares o conyugales" y esa parte seguirá bramando en modo de enfado que su pareja le muestra, hasta que ella decida acudir al origen y hacerle frente.





Mientras no decidamos atajar esa situación, el Universo nos envía a otra persona, a otro cuerpo con otra psicología y nos la coloca de frente, mostrándonos ese enfado para que nosotros mismos juguemos con nuestro propio espejo..qué interesante por dios.




Espero no cansarme nunca de este apasionante y divertido JUEGO DE LOS ESPEJOS, porque eso significa que, gracias a Dios, tengo que seguir creciendo y evolucionando ya que, como dice mi gran y querido amigo Óscar, de eso trata en definitiva la vida y a mí, aún me queda un trecho largo.

























martes, 26 de julio de 2011

Hablar CONTIGO mismo. La conversación MÁS relevante.






Te propongo un ejercicio muy “terapéutico”:







Cada vez que te enfades o te irrites con alguien y tu cuerpo te pida a gritos descargar esas emociones hacia esa persona por “la grave afrenta acometida”…descansa, respira (si puedes) y vete en busca de un espejo. Advierto que sólo recomiendo hacer este ejercicio en los días en que nuestra energía lo permite, es decir, en esos días en los que estamos especialmente centrados y que toleramos las auto-críticas (las, sin duda, más difíciles de soportar).







Pues bien, espejo en mano y, mirándolo de frente, es decir, viéndote directamente a los ojos, di en voz alta todo aquello que te gustaría decir a la persona que “te ofendió”…dilo, sin pensar, en voz alta, con enfado, con ira, con rabia o con la emoción que brote y, después, repite esas mismas palabras despacio, escuchando lo que dices…verdaderamente se lo estás diciendo a esa persona? No hay alguna parte dentro de ti que necesita escuchar eso mismo?







Desde aquí, desde mi sillita puedo escuchar tus gritos de: pero, qué dices? estás loca? eso nunca!..pero, con el tiempo y la paciencia necesaria, descubrirás que es cierto. La mayor parte de nuestros enfados con otra persona no son tales sino enfados con partes ocultas o no aceptadas que existen dentro de esta cajita de sorpresas que habitamos.







En el día de hoy, y por si te sirve de algo, yo lo he practicado, al menos, dos veces; al descubrirme diciendo esas cosas mi primera impresión fue de rechazo, la segunda de sorpresa y la tercera, de risa…porque, el sentido del humor es otra herramienta básica y fundamental para poder llevar a cabo este aprendizaje,..sin él, veremos la vida como una cumbre a escalar en lugar de como un círculo de sabiduría infinita donde todo está más sincronizado y articulado de lo que en muchas ocasiones nos gustaría.







Recuerda que solamente trayendo a la luz las partes de nuestro inconsciente que nos condicionan podremos sanarnos y evolucionar, porque sino, éstas harán que actuemos como títeres al merced de un guión que se escapa absolutamente de nuestro control y raciocinio. Prende la luz en la oscuridad y ésta, por pura lógica, dejará de serlo.









lunes, 11 de julio de 2011

Descubriendo TU RAÍZ. Accediendo a Tu Sabiduría Interna.






Fin de semana intenso.







La idea era compartir experiencias, juntar energía femenina para sanar nuestra raíz..o, por lo menos, intentarlo. Se intentaba lograr una SINERGIA entre todas las participantes que nos permitiese alcanzar cotas de sabiduría que sería impensables – o muy complicadas de lograr – trabajando individualmente.








Así que el fin de semana empezó con una sesión de meditación, de poner nuestro Ser al servicio de nuestro Universo Interno y también al servicio de toda la humanidad y el Ser, nos habló.







Una a una fuimos sanado nuestra raíz, fuimos acercándonos al origen, al centro que, como bien dice Hellinger, se distingue por su levedad…y allá nos embarcamos en un VIAJE que nos permitió entrar en contacto con lo más bello, eterno, profundo y REAL de nosotras mismas.







Lo que para cada una ocurrió allí fue absolutamente personal y no puedo ni quiero entrar a contar detalladamente qué ocurrió o qué no ocurrió pero sí quiero expresar una idea, algo que nos dejó marcado y claro creo que para todas nosotras:







Todos y cada uno de nosotros tiene una RAÍZ, UNA MISIÓN, UN DON, algo que sólo tú has venido a manifestar. En mi caso, es el elemento AIRE, tan presente en mi vida…mi signo, Acuario, me lo dice, mi Ser me lo dice, todo lo que suponga barreras a mi libertad supone para mí un grave conflicto y, hasta ahora, me he peleado como gato panza arriba por “superar” esas barreras, por limar esas asperezas que no me permiten encerrar mi alma entre cadenas...pero es que precisamente de eso se trata. No puedo encerrarme porque estaría destruyendo una parte fundamental, eterna y verdadera de mí misma, estaría atentando, por así decirlo, contra mi propio Ser, la mayor y más grave ofensa que existe.







Así que si en mis valores está el ser leal, la primera y última lealtad empieza y termina en mí misma. Si mi elemento es el AIRE y esa ligereza debe regir mi Ser, no puedo seguir encadenándome absurdamente a situaciones, personas, trabajos que no permiten esa MAYOR expresión de mí.







Este fin de semana ha supuesto un antes y un después, como el patito feo del cuento que de pronto se da cuenta de que en realidad es un CISNE, por eso jamás podía haber sido un pato y tener el mismo aspecto que los demás.







Si descubres cual es tu elemento, y qué has venido a manifestar en la Tierra, todo es más fácil porque dejas de someterte, de pelearte, de intentar encajar con algo o alguien con el que, simplemente, no sientes afinidad ni empatía, porque de eso se trata. Se trata de que cada uno de nosotros expresa diferentes partes de la materia, para ESO hemos venido.







Por supuesto obra el libre albedrío, cada Ser es libre de manifestar o no SU VERDAD, pero es que el precio a pagar por ese silencio del alma es tan alto que no creo que yo sea capaz de asumirlo, no puedo ni quiero, y, te recomendaría, si me lo permites, que tampoco consideres el hacerlo...encadenar tu alma es MORIR EN VIDA. Curioso juego de palabras, curiosa paradoja.

jueves, 7 de julio de 2011

Carpe Diem?






Qué es el Carpe Diem? Generalmente se usa esta frase para decirle a alguien que debe vivir la vida intensamente, disfrutarla, sentirla, saborearla y casi exprimirla,…disfrutar cada instante, cada momento, cada sensación…





Lo malo es cuando el momento presente no cumple o no responde a nuestras expectativas más íntimas..qué pasa en esos casos? el Carpe Diem ahí no tiene cabida?






El otro día dando un paseo por la orilla del agua lo vi claro..(generalmente es en esos especiales momentos de soledad y contacto con la naturaleza cuando puedo alcanzar las más altas ideas, cuando mi Ser se eleva y entro en contacto con otros mundos, con otra dimensión que se escapa de la materia, es decir, cuando puedo quitarme el velo de la rutina..). En ese momento lo vi: Carpe Diem no sólo significa que debamos disfrutar la vida y el momento presente si éste es bueno o dócil o amoroso..significa saborear la vida… venga como venga.





Puede ser que mis horas laborales no sean precisamente el cien por cien de lo que me gustaría desempeñar, pero si me paso mi vida esperando a que llegue la oportunidad de sentirme cien por cien a gusto es muy probable que mi vida se quede en eso: en una ETERNA ESPERA – y, sinceramente me daría mucha rabia perderme este milagro de la existencia sólo por mis ansias de mejorar y crecer –.





Con esto no quiero decir que no debamos tener expectativas de mejorar, de crecer, de conseguir logros…pero lo que sí defiendo es que es muy probable que si nos pasamos el momento del AHORA pensando que MAÑANA será mejor nos perderemos el día a día y, lo peor de todo, es que ni siquiera seremos conscientes de ello.





Quizá actualmente no tenga todo el tiempo libre que preciso pero, por otro lado, tengo una seguridad que me permite moverme en el mundo como deseo, me permite viajar y explorar y quizá, sólo quizá, sea ése el plan que por ahora debo vivir, por otra parte, cuando disponga de más libertad a lo mejor no puedo hacer frente a tantos gastos (o sí, eso nunca lo sabré hasta que suceda) pero, en cualquier caso sé que ahora es ahora y que merece ser vivido como el gran regalo que es. Puede parecer inocuo pero el hecho de rendirse al momento presente requiere de una gran disciplina, precisa de calmar el león interno que ruge y ruge queriendo más…más amigos, más amor, más afecto, más alimento...





Como digo, no creo que sea dañino ni nocivo querer “más” o “mejor” pero lo que sí me parece fundamental es no permitir que esas ansias de mejorar y de cambiar nos empañen las bondades del momento presente.






Ayer vacilaba sobre la idea de este CARPE DIEM, y, en concreto con la idea de “sanar una relación”…muchas veces me siento tan justiciera y tan en desacuerdo con ciertas cosas que me gusta imaginar que cojo mi espada y la envaino contra todo aquello que me altera el organismo…y así me sentía ayer, justiciera y llena de razón, dispuesta a sanar esa relación que yo consideraba enturbiada por la ira, por la rabia o por aquellas emociones que habían sido capaz de empañar quienes en realidad somos…cuando, de pronto, lo sentí: “Carpe Diem, tan sólo eso, Carpe Diem...quizá no es la relación “perfecta”, la soñada, la buscada, pero es lo que es y como tal, alberga cosas más que positivas y enriquecedoras, deja que esa presencia se asiente en tus huesos y tan sólo danza al son de la vida, aprende de esa relación y una vez hayas aprendido la lección, pasarás curso, pero no olvides el Carpe Diem, aprende disfrutando de las cosas que se te brinda”.





Así que guardé mi espada justiciera y mi varita mágica de hechicera y me rendí a la magia de la vida…dejando que cada cosa ocupe su forma y cada persona su lugar…y tan “sólo” dedicándome a lo más complicado de todo…Vivirlo. Y Carpe Diem.

lunes, 4 de julio de 2011

Jugando a Expresarnos...Difícil Reto




Sirve el lenguaje para comunicarnos?









Muchas veces lo dudo, dudo que este invento denominado palabras sirva para entendernos porque la gente suele olvidar con mucha frecuencia que las personas nos comunicamos no sólo a través de las palabras y de los gestos sino también a través de nuestra energía. Hay un lenguaje “oculto”, invisible, que transmite muchísimo más de lo que una palabra puede hacer.







En una película hace mucho tiempo vi una escena que me dejó marcada: una niña pequeña miraba a una mujer adulta y le dijo: Por qué los humanos utilizáis eso, las palabras, para decir lo que no pensáis? Es como si, en vuestro cerebro, en lugar de haber una máquina que expresa lo que quieres decir se da cuenta de lo piensas y sientes y lo transforma consiguiendo que lo que expresas sea, en muchos casos, diametralmente opuesto a lo primero. Curioso.







Esta frase me dejó marcada porque, en principio, debería ser al revés, deberíamos pensar o sentir algo y, a través de la garganta y del instrumento de la voz, verbalizarlo y exponerlo a los demás, pero, lamentablemente nos han enseñado a no hacerlo así.







Desde pequeñitos se nos dice: no, no digas esto; no te comportes así; disimula; ni se te ocurra decir eso; no digas todo lo que piensas..y de adultos, ese comportamiento y esas instrucciones se han grabado tanto en nuestras células que es preciso llevar a cabo una desprogramación severa si pretendemos expresarnos verdaderamente TAL Y COMO SOMOS. Tarea ardua y nada sencilla.







Sencillamente creo que muchos de los problemas que tenemos las personas consisten básicamente en esto...un bloqueo muy grande en el quinto chakra, un bloqueo que afecta no sólo a nuestra capacidad de hablar sino de expresarnos en general en el mundo ya que las persona no sólo expresamos en el mundo físico con las palabras sino también con los actos.







Cuando una persona comienza su desprogramación es posible que comience a decir o hacer cosas “inapropiadas”, “incoherentes”, “desaconsejadas” y que la gente “normal” empiece a considerar a esta persona como un loco, un bohemio, alguien que, sencillamente, no sabe “comportarse”.







Para muestra, la película “La Belle Vert”, o “El planeta libre” donde un grupo de seres extraterrestres deciden enviar en misión de desprogramación a un ser a la tierra para hacer que los humanos se comuniquen DE VERDAD, para hacer que expresen sus verdaderos deseos y que se comporten de modo que su Ser les reclama y no en base a condicionantes sociales. Como es lógico, con cada desprogramación, las personas se vuelven “locas” y empiezan a actuar y a decir cosas completamente al margen de los cánones protocolarios sociales.







En la misma película hay una escena buenísima que refleja lo “cuerdos” que somos los humanos: la extraterrestre enviada a la Tierra le pide a una humana si puede ver qué lleva en el bolso, la chica se lo muestra y le enseña el lápiz de labios: - Qué es eso? – Carmín – Y, para que sirve? – Para estar guapa – Cómo? – Para ser bonita, para que los demás te miren – No entiendo – Para que la gente te mire y así, te quiera – Ohhh, entiendo, pobre, si no te lo pones…no te quiere nadie verdad???







Cada día celebro más el hecho de haber participado en una “locura” colectiva..en permitirme ser cada vez más yo misma lejos de lo que se considera correcto o socialmente lógico, cada día celebro que no me importe hablar con personas “desconocidas” y que me den pena situaciones que, en principio, suceden a seres “ajenos a mi “familia”, cada día veo menos barreras, más unión en cada ser vivo que habita la tierra y entonces alguien me dice: “no paula, eso no es cuerdo, ni es lógico…” y yo, en ese mismo momento, celebro enormemente el sentir que me hallo en el buen camino.